Turismo masificado: ¿se han hecho los deberes?

mayo 26, 2022
bitubi comunicación

Hace unos días leímos un artículo que nos ha hecho reflexionar y preguntarnos si los destinos y/o recursos turísticos que antes de la pandemia sufrían turistificación han hecho los deberes.

Este artículo al que nos referimos pone de manifiesto que algunos destinos turísticos, como Barcelona, o no lo han hecho o no como debieran. Como enamoradas de Barcelona que somos muchas veces nos hemos preguntado cómo viven los habitantes de esa ciudad esta masificación turística. Así, las personas que viven en el centro, Barrio Gótico, Born, etc., y que durante la pandemia habían recuperado el espacio público para su propio disfrute, tienen la sensación de que han vuelto a perder sus barrios. Ven, frustradas, cómo las autoridades competentes no solo no apuestan por un cambio de modelo, sino que vuelven a antiguas prácticas de promoción turística masiva. La pregunta es clara; ¿se tiene en cuenta a la población residente de los destinos turísticos a la hora de desarrollar planes estratégicos de turismo?

Medidas contra el turismo masivo en otros destinos

El conocido como “síndrome de Venecia” va teniendo una ligera cura. Y, es que, uno de los ejemplos más claros de la turistificación es esta ciudad italiana; una ciudad que entre sus 100 islas suma 414,6 km² y que cada año recibe unos 30 millones de turistas de los cuales, la gran mayoría, son cruceristas que pasan de media 6 horas en la ciudad. ¿Cómo puede una ciudad del tamaño de Venecia gestionar tal volumen de visitas? La respuesta es mal, muy mal. Ya en 2018 la Unesco situó a Venecia dentro de su listado de “Patrimonio Mundial en Peligro”.

Turistas en Venecia

Imagen: Venecia (bitubi comunicación)

Una de las principales consecuencias de la llegada masiva de turistas a Venecia ha sido la pérdida casi en su totalidad de su población local. Los habitantes de Venecia han ido cediendo terreno a hoteles, pensiones y todo tipo de alojamientos para acoger a ese número ingobernable de turistas, teniendo que irse a vivir a zonas y municipios periféricos de la ciudad de los canales. Y no solo eso, sino que han visto cómo la degradación del patrimonio y la contaminación ha ido haciendo mella en su ciudad y se ha ido convirtiendo en una ciudad poco amigable para vivir.

¿Han tomado alguna medida las autoridades para controlar este flujo continuo y masivo de turistas? Sí. En 2018 se instaló un sistema de tornos en las entradas, tornos que permitían el paso únicamente si se tenía una reserva previa; posteriormente, en 2021, se prohibió la entrada de cruceros hasta la Laguna; y, a partir de junio de 2022, además de seguir vigente la reserva previa, se cobrará una tasa, convirtiéndose así en la primera ciudad del mundo en exigir el pago de una entrada para acceder a ella.

Panorámica de Dubrovnik

Imagen: Panorámica de Dubrovnik (bitubi comunicación)

Pero no sólo Venecia ha actuado contra este problema. Islas Galápagos, Tailandia, la isla de Komodo y Bali en Indonesia o Machu Picchu en Perú, son ejemplos de destinos que también han tomado medidas drásticas a la hora de restringir (o incluso cerrar) la entrada de turistas. En Europa, entre otros, también es significativo el caso de Dubrovnik en Croacia, limitando el número de turistas diarios en su casco histórico o prohibiendo desde hace ya unos años la apertura de terrazas en hostelería con el objetivo de frenar la ocupación de espacio público.

Turismo responsable: es hora de ponernos las pilas

Tras 2 años de caída debido a la pandemia (un 74% menos en 2020 y un 72% en 2021, según datos de la OMT), el turismo mundial está volviendo a niveles anteriores a la misma y las ganas de viajar nos deja de nuevo imágenes de destinos llenos de personas, con las consecuencias que ello puede acarrear para los mismos: deterioro de su medioambiente, excesiva dependencia económica de esta industria, malas condiciones laborales y pérdida de bienestar para la población local, por nombrar 4 de ellas.

Sin embargo, hay ocasiones en las que los deberes se hacen con tiempo, como es el caso de San Juan de Gaztelugatxe. En nuestro artículo “Se restringen las visitas a San Juan de Gaztelugatxe” os hablamos de varias de las medidas que la Diputación Foral de Bizkaia había adoptado para proteger este lugar tan emblemático. Una de las medidas puesta en marcha en 2020, restringiendo el número de visitas al islote, se suma a la que en 2018 contemplaba reservar un día y hora para poder acceder al recinto. ¡BRAVO!

Tenemos ganas de viajar, de conocer otros lugares y de aprender de otras culturas. Hagámoslo con conciencia y respeto: la sostenibilidad del turismo debería empezar por el propio turista, cambiando la forma que tenemos de viajar y teniendo en cuenta que en todos los lugares que visitamos hay una población residente que tiene que convivir con quienes les visitamos. ¡Demos el paso!


Nota: hemos podido utilizar la imagen destacada de este artículo gracias a Eugene Petronin, vía FreePik

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