Objetivos SMART

Si ya desde hace unos años venimos leyendo y escuchando eso de “ciudad inteligente” o “turismo inteligente”, en el día a día de la gestión empresarial cada vez más están presentes los “objetivos inteligentes” (objetivos SMART).

Realmente, los objetivos SMART no son nada nuevo (se empezó a teorizar con ellos en la década de los 80), pero todos los días nos encontramos con proyectos que no definen sus objetivos de forma correcta. ¿Por qué? Porque son más aspiraciones (algunas de ellas, inalcanzables) que objetivos en sí. En este artículo vamos a ver qué son los objetivos inteligentes y vamos a llevarlos a nuestro terreno: la comunicación turística. Empezamos.

Qué son los objetivos SMART

S(MART): e(S)pecífico

Muchas veces nos encontramos con proyectos que no tienen claro qué es lo que quieren, cuál es la meta que quieren alcanzar. Por eso, cuanto más específicos sean tus objetivos, más fácil será poder alcanzarlos. Además, es mucho más inspirador utilizar enunciados afirmativos y positivos.

Responder a preguntas como qué quiero lograr, quién es el equipo/persona responsable o cual es la tecnología que necesito nos ayuda a fijar esta especificación que requiere un objetivo SMART.

S(M)ART: (M)edible

Marcarse un objetivo que no sea medible o que sí lo sea pero no medirlo, es lo mismo que no hacer nada. Si no lo medimos, no sabremos si lo estamos logrando, cuánto nos falta para hacerlo, etc. y, además, no tendremos margen de corrección en caso de que haya que reconducir el objetivo propuesto.

Responder a preguntas como cuándo y cuánto nos guiará a la hora de escribir un objetivo medible.

SM(A)RT: (A)lcanzable

Aquellos objetivos que nos propongamos deben ser reales y alcanzables. Esto, que parece que tenemos que tenerlo claro, no lo tenemos tan claro y hay veces que queremos correr demasiada distancia muy rápido: es mejor conseguir metas de forma gradual que no intentar abarcar todo desde un primer momento.

Responder a preguntas como “¿voy a poder hacerlo?”, “¿cómo voy a poder hacerlo?” o “¿qué tiempo voy a poder dedicarle?” nos van a facilitar poder definir un objetivo.

SMA(R)T: (R)elevante

La motivación de un equipo es clave a la hora de lograr los objetivos marcados. Por eso, hay que pensar si es un buen momento para fijarlos, si son lo suficientemente importantes como para no dejarlos para una segunda fase o si el equipo responsable de su consecución está preparado para afrontarlo.

Retomando el “alcanzable”, a veces es mejor conseguir metas más pequeñas y, un vez que se han conseguido y con un equipo de trabajo motivado por haberlas conseguido, dar otro paso más y establecer (ahora, sí), ese otro objetivo más ambicioso.

SMAR(T): definido en el (T)iempo

Un objetivo SMART debe tener una fecha de inicio y de fin; esta fecha puede ser con el formato día/mes/año o a través de un plazo definido: “desde hoy en un plazo de 6 meses”. Nosotras creemos que mejor cuanto más definido esté ese plazo de tiempo, pero es cierto que hay veces (en función del proyecto que tengamos entre manos) que poner una fecha tan concreta como para señalar día y mes es muy complicado.

Además, definiendo el tiempo de forma específica, podremos saber si nuestro equipo de trabajo está preparado para afrontarlo y si tienen tiempo para ello.

Ir de un objetivo no SMART a uno SMART

¿Quieres dar el paso y convertir tus objetivos en SMART? Fíjate en la infografía que mostramos a continuación y mira cómo, paso a paso, se va convirtiendo de la frase de inicio “crecer en reservas online” a un objetivo en el que está definido claramente:

  • qué se quiere hacer
  • quién tiene que hacerlo
  • cómo lo va a hacer
  • por qué es importante
  • cuál es su plazo de consecución

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