Innova Bilbao 2020 (I)

octubre 22, 2020
bitubi comunicación

Este viernes y sábado pasado, 16 y 17 de octubre respectivamente, se celebró Innova Bilbao 2020. Quienes somos fans de este congreso esperábamos como agua de mayo que se pudiera celebrar tras su cancelación en el mes de abril. Ana Santos, Curro Barrena y todo el equipo que hay detrás de este evento consiguieron lo que podía antojarse un imposible: celebrar un congreso de estas características en un entorno seguro, hacerlo con ponentes de calidad, llevarlo a cabo con la mitad del auditorio presente en el Museo Guggenheim de Bilbao y la otra mitad siguiéndolo a través de un perfecto streaming y, cómo no, que el maestro de ceremonias volviera a ser parte indispensable. ¡Ay, Xosé Castro, si no existieras tendríamos que inventarte!

Como todos los años, aquí va nuestro resumen de las ponencias. Ya sabéis que no están todas las que fueron, pero sí fueron todas las que están. Antes de empezar con el resumen en sí, mencionamos a Ramón Cisterna y su charla sobre pandemias y vacunas; esta charla tendremos que verla una vez publiquen los vídeos del congreso porque sólo pudimos seguirla en momentos puntuales y nos ganó tanto el ponente como su forma de explicar la realidad que tenemos ahora mismo; transparencia, honestidad y una buena dosis de llamar a las cosas por su nombre.

Los 10 horrores de hablar en público

Cristina Juesas, @Maripuchi para los amigos, nos hizo un repaso de aquello que tenemos que dejar guardado en un cajón de casa para que hablar en público no se convierta en una película de terror. Un charla clara, divertida y usando una presentación totalmente acorde al tono de la misma. Se nota que Cristina ha hecho los deberes ;-).

Estos son los 10 horrores:

  1. He venido a hablar de mi libro. Debemos vencer la tentación de decir lo que a nosotros nos parece interesante y pensar en lo que va a ser interesante para nuestra audiencia.
  2. La espeluznante falta de preparación. Para dar una charla de 1 hora en condiciones, se necesitan de 60 a 90 horas de preparación entre guion, búsqueda de documentación, redacción de contenido, presentación de apoyo y ensayo.
  3. La pesadilla de la falta de estructura. Íntimamente ligado al anterior horror, en 1 minuto se nota si la persona que tienes ante ti ha pensado en un guion para su presentación o si, simplemente, va exponiendo ideas una detrás de otra sin conexión alguna.
  4. La maldición del conocimiento. Vale, todos somos “expertos” en lo nuestro; ¿lo es nuestra audiencia? Ojo a la jerga propia de cada sector. Nos gustó mucho el ejemplo que puso de las tallas: desde la XS hasta la XXL, busca cuál es la talla de tu auditorio y adecúa la charla.
  5. La profanación del tiempo. No hay nada peor que pasarse del tiempo que te han otorgado para una charla. Cristina nos dio una regla muy valiosa: unas 120-150 palabras escritas corresponden a 1 minuto hablando.
  6. El infernal efecto karaoke. ¿Sabes de lo que hablas? Entonces, ¿por qué llenar de texto una presentación de apoyo y dedicarte a leerla encima del escenario?
  7. Los farsantes de las fotos de stock. No, no todas las empresas tienen en su plantilla la diversidad cultural que muchas veces se nos muestra (¿acaso nuestras empresas son como Village People?). Si a través de una imagen queremos reflejar parte de la historia que estamos contando, ¿cómo va a hacerlo una imagen de galería?
  8. El inquietante efecto Forrest Gump (también conocido como el efecto Chiquito de la Calzada). No se trata de que seamos estatuas en un escenario, pero si vamos a movernos, que sea de manera consciente y con una razón.
  9. La pandemia de las muletillas. De esto ya hemos hablado en bitubi comunicación en otras ocasiones, así que ya sabéis: hay que ser conscientes de qué muletillas tenemos y hay que tratar de eliminarlas.
  10. El pánico escénico. Este es el mayor de los horrores de la oratoria y, ante él, Cristina dio 3 claves: usar una estructura, prepararse previamente y ensayar. Como dijo ella, una vez que aprendes a hablar en un escenario, ya no lo olvidas.
Smarketing

Ana Aldea, @anaaldea, nos trajo de regalo a Innova Bilbao un palabro: smarketing (sales + marketing). Los departamentos de ventas y marketing han estado y están, normalmente, “peleándose” entre ellos, cuando la realidad es que deberían trabajar de forma conjunta. Ana, además, fue un paso más allá y habló de la importancia de acuerdos internos tipo contrato entre ambos departamentos:

  • “yo, marketing, me comprometo a conseguir, a través de diferente acciones, los datos necesarios de posibles clientes”;
  • “yo, ventas, me comprometo a, una vez tenga esos datos, hacer un seguimiento de los mismos llamándoles por teléfono, enviándoles una oferta, etc., en un plazo no superior a 1 semana”.

Si, además, de estos 2 departamentos, la parte de servicio da una respuesta óptima, habremos conseguido convertir a un posible cliente en un cliente fidelizado y contento y con mayores ganas de recomendarnos a otros.

Debemos olvidarnos del modelo del embudo tan presente estos años y en el que el cliente es el final del proceso y apostar por el modelo del disco volante, en el que el cliente está en el centro del proceso y es el principio de todo.

Narrativas digitales

Cristina Aced, @blogocorp, nos abrió la mente en cuanto al uso que hacemos de las redes sociales como herramientas de comunicación y es que las usamos de forma muy limitada. De hecho, ya que los contenidos en redes son tan efímeros, el mejor antioxidante para alargar su vida es el buen uso de narrativas digitales.

Cristina nos puso varios ejemplos de cómo abrir esa mente y narrar de otra forma en las diferentes redes sociales. Así, por ejemplo, nos mostró cómo la biblioteca pública de Nueva York usaba Steller para crear historias en instagram y acercar al público más joven a la lectura; o cómo el Museo del Prado publica un vídeo en directo a través de instagram todos los días a las 09.50 explicando de forma amena un cuadro; o cómo Telefónica y Netflix usaron un vídeo de una conversación telefónica entre sus CEOs para dar a conocer el acuerdo al que llegaron (usando, cómo no si de teléfonos hablamos, fotogramas de la serie “Las chicas del cable”). Un vídeo que se publicó en las cuentas personales de sus CEOs en un primer momento y, después, replicándolo en las cuentas corporativas.

¿Y para poder hacer esto se necesita un presupuesto muy alto? Realmente lo que se necesita es pensar más allá, saber quién va a ser el consumidor de nuestro contenido y adaptar el contenido al continente. De hecho, 4 de las herramientas de las que nos habló son gratuitas o casi: WordArt, Steller, Timeline, Adobe Spark y un palo selfie ;-).

(Continuará)

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