Comunicación inclusiva: qué es y cómo hacerla efectiva

noviembre 07, 2022
bitubi comunicación

La comunicación inclusiva es aquella que tiene en cuenta que los mensajes sean accesibles, usables y legibles por la totalidad de la población, con un especial hincapié en sus sectores más vulnerables. La comunicación inclusiva es, por tanto, la comunicación que incluye a todas las personas, independientemente de sus características de género, procedencia geográfica, cultura, discapacidades físicas, auditivas, visuales o intelectuales, y enfermedades mentales.

Durante los últimos años, se ha hablado y escrito mucho sobre lenguaje inclusivo, sobre todo, desde su perspectiva de género; sin embargo, comunicación y lenguaje no son lo mismo. La comunicación es el proceso mediante el cual un emisor (bitubi comunicación, por ejemplo) envía un mensaje (este artículo) a un receptor (tú, que estas leyendo este artículo) a través de un canal (nuestro blog). Para llevar a cabo esta comunicación, el emisor utiliza el lenguaje: sistema de elementos lingüísticos, gestuales o gráficos para que el mensaje llegue a su receptor (en el caso que nos ocupa, en bitubi comunicación estamos utilizando el lenguaje escrito).

Ahora que ya sabemos lo que significa comunicación inclusiva y sus diferencias con el lenguaje inclusivo, vamos a ver cómo conseguir una comunicación inclusiva que sea efectiva. Y, siempre, teniendo clara una primera premisa: conocer quién va a ser la persona receptora de nuestro mensaje.

Comunicación verbal inclusiva: un reto al alcance de nuestra mano (o de nuestra palabra)

La comunicación verbal es la más espontánea, la que menos reflexión previa suele necesitar y, por tanto, la que más quebraderos de cabeza nos puede llegar a dar. ¿Quiénes no hemos dicho algo y, al segundo de decirlo, nos hemos arrepentido de haberlo hecho?

Desde el punto de vista de la inclusión, también quizá sea la comunicación en la que más esfuerzo debemos hacer para modificar nuestros hábitos. ¿Cómo hacerlo? Os damos 2 claves:

  • vocalizar de forma correcta, con un ritmo adecuado y mirando a la cara, cuando hablamos con personas que no tiene el castellano como idioma materno, al igual que con personas que presentan dificultades auditivas o intelectuales
  • eliminar el uso de expresiones habituales despectivas sobre condición sexual, sobre procedencia geográfica, sobre los diversos cultos religiosos o sobre enfermedades mentales

Comunicación no verbal inclusiva: nuestros gestos dicen más de lo que creemos

Nuestra comunicación oral siempre va acompañada de la no verbal o gestual, presentando los mismos «problemas» debido a su espontaneidad e inmediatez. ¿Cómo podemos solucionarlo? Siendo conscientes de los gestos con los que acompañamos a nuestro discurso oral. Así,

  • dejemos espacio entre emisor y receptor, no todas las personas se sienten cómodas cuando nos acercamos demasiado a ellas
  • evitemos tocar a las personas con quienes estamos hablando, sobre todo si son menores de edad o si su procedencia geográfica es diferente a la nuestra
  • hagamos un esfuerzo por minimizar gestos como señalar a una persona con el dedo o tener una postura de «pasotismo» o de «agresividad» (brazos cruzados, por ejemplo) ante nuestro interlocutor
  • busquemos contacto visual con la persona que nos habla, nuestros ojos son una de las partes más expresivas de nuestro cuerpo

Comunicación escrita inclusiva: la reflexión, nuestra mejor amiga

Al contrario que la comunicación oral o la gestual, la comunicación escrita requiere de una mayor reflexión y nos permite una revisión posterior. Por otro lado, suele ser más formal que la oral y cuando solicitamos algo «por escrito» es porque tiene la suficiente importancia como para tener constancia del mensaje.

Con el ánimo de conseguir una comunicación escrita inclusiva, podemos:

  • revisar el texto escrito para detectar posibles palabras o expresiones no inclusivas; y, posteriormente, pedir una revisión externa de alguien de nuestro entorno laboral
  • utilizar diccionarios de sinónimos: a nosotras nos gusta mucho el de wordreference porque, además de la palabra en sí, te muestra ejemplos de su utilización en diferentes textos. O utilizar el propio listado de sinónimos que hay en los programas de edición de texto tipo Microsoft Word
  • conocer y aplicar los métodos de escritura y comprensión fácil; la «Red Lectura Fácil» es un ejemplo. Gracias a la colaboración con esta red en Euskadi, el Ayuntamiento de Bilbao, lleva ya un tiempo publicando en su web los resúmenes de las sesiones plenarias bajo las directrices de lectura fácil

Comunicación gráfica inclusiva: una imagen vale más que mil palabras

Diariamente recibimos una media de entre 5000 y 6000 impactos persuasivos (en este artículo de hace 9 años, ¡9 años!, hablábamos de 3000) y únicamente recordamos unos 18. Por eso, cobra especial importancia elegir una buena imagen para acompañar nuestros mensajes. Una imagen que no sea mero acompañamiento, si no que «hable» por sí sola.

Teniendo en cuenta lo anterior, y hablando de comunicación inclusiva, no parece buena idea dejar para última hora la elección de la parte gráfica de nuestros mensajes. Porque no nos engañemos: la mayoría de las veces, acudimos a bancos de imágenes a buscar «algo» que tenga que ver con lo que estamos comunicando y elegimos lo primero que vemos.

Vamos a pensar, una vez más, en nuestra audiencia (en las personas a quienes va dirigido nuestro mensaje) y:

  • elijamos imágenes sencillas, sin muchos elementos gráficos distorsionantes o que aporten «ruido» cuando nuestro mensaje sea para personas con visión limitada o para personas con discapacidad intelectual, y fijémonos en la edad media de nuestra audiencia
  • utilicemos imágenes en las que aparezcan personas con diversidad de género, diversidad de procedencias geográficas, diversidad de culturas y diversidad de características físicas
  • diseñemos nuestras propias imágenes si no encontramos lo que queremos decir gráficamente. Canva, infogram, edit.org o befunky pueden ser grandes aliadas para ello

El papel de las instituciones en la comunicación inclusiva

Ya hemos mencionado anteriormente que el Ayuntamiento de Bilbao lleva un tiempo generando resúmenes de sus sesiones parlamentarias siguiendo las directrices de Lectura Fácil. Pero no vamos a barrer únicamente para casa: hay más instituciones que se preocupan por una comunicación inclusiva eficaz.

Así, documentándonos para escribir este artículo, hemos encontrado un ejemplo que nos ha parecido un gran paso, además de ser claro: la guía de comunicación inclusiva del Ayuntamiento de Barcelona. En ese enlace os la podéis descargar (es de libre acceso) y comenzar a comunicar, eficazmente, de forma inclusiva.

Y, aunque no se trata de una institución pública en sí, este vídeo de la Fundación Adecco nos ha parecido un buen resumen de lo que pretendemos con este artículo. ¡Ahora nos toca ponerlo en práctica! Desde bitubi comunicación os animamos a hacerlo.

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