BBF Communication Day

BBF, Bilbao Berrikuntza Faktoria, es el espacio que nos acoge desde hace ya una temporada. Es un concepto muy diferente al de un “edificio de oficinas”; aquí convivimos Mondragón Unibertsitatea (varios grados y másteres de la Universidad de Mondragón se cuecen en estos pasillos), empresas en rodaje y otras, de diferentes tamaños, con varios años en el mercado.

Este pasado 2019 fue un año de cambios en la gestión del edificio y, como todo cambio, necesita su periodo de ajustes y adaptaciones. Dentro de este proceso, el pasado 19 de diciembre despedíamos el “curso escolar” con el BBF Communication Day, una jornada surgida después de varias reuniones entre empresas, estudiantes y coaches.

Imagen: grupos de trabajo

Después de un desayuno en el que pudimos ponernos nombres y caras, nos llegó el turno a bitubi comunicación junto con Filmatu como facilitadores de una dinámica de 2 horas de trabajo en la que participaron más de 100 personas (estudiantes del grado de LEINN, coworkers y empresas y una muy trabajadora representación de la Fundación Peñascal).

El reto de comunicar intangibles

El reto de comunicar intangibles” fue el título que quisimos dar a nuestra dinámica y lo fue por 3 motivos:

  1. Todas las personas que estábamos allí teníamos algo que nos unía: nuestra necesidad de comunicar (que no es otra cosa que “poner en común”).
  2. Comunicar es enamorar a la persona que te está escuchando, viendo, sintiendo y oliendo. Así, nuestro reto fue conseguir que todo eso que es un tanto etéreo se materializara en algo concreto.
  3. Personas y empresas tenemos marcas y las marcas, bien sean marcas personales o marcas corporativas, tenemos que llegar a nuestros públicos. Porque una marca no deja de ser esa idea que conecta a un producto/servicio con una persona o grupo de personas.

La propuesta de valor

Imagen: grupos de trabajo

Divididas ya las 100 personas en 9 mesas y, una vez introducido el marco teórica de la dinámica, nos pusimos a trabajar. Cada persona de forma individual tenía que responder a las 3 preguntas en las que se basa la propuesta de valor:

  • ¿Qué comprendo de la necesidad de mis clientes que mi competencia no?
  • ¿Qué hago/tengo que nadie más hace/tiene y que no se puede adquirir de forma fácil?
  • ¿Quién es/será esa persona apasionada por mi producto/servicio? ¿Quién me va a necesitar más?

Contestando a estas 3 preguntas, todas las personas consiguieron materializar su propuesta de valor: saber qué vendemos, a quién se lo vendemos y para qué se lo vendemos. Y, es que, la propuesta de valor cubre una necesidad, es única y está dirigida.

Imagen: propuesta de valor

Tras esa parte de trabajo individual, cada persona presentó su propuesta de valor al resto de la mesa (ya íbamos dando pasos hacia esa materialización de nuestros intangibles). Después, de cada mesa se trabajó una única propuesta de valor, la más votada por las personas de cada grupo, y se enriqueció con las aportaciones de los demás.

De esta manera, en este primer paso, conseguimos prototipar la propuesta de valor de todas las personas/marcas que allí estábamos. No siempre tenemos la oportunidad de poder hacer esto y, sin duda, es una manera de observar y darse cuenta si nuestro producto/servicio va a cubrir esa necesidad que hemos detectado y lo va a hacer de manera única y a quien nos hemos dirigido.

La oferta de valor

Una vez que conocimos cuál era la propuesta de valor de cada grupo, les propusimos otro reto: que fueran capaces de crear su oferta de valor, un mensaje (en el formato que cada grupo decidiera) para salir al mercado y enamorar al cliente.

Imagen: comunicando la oferta de valor

Tenemos que decir que los 9 grupos presentaron unas ofertas de valor muy trabajadas (tuvieron solamente 15 minutos para hacerlo) y presenciamos desde anuncios de televisión, pasando por testimoniales y anuncios en redes sociales. ¡Desde aquí repetimos nuestro B-R-A-V-O a todos los grupos!

Conclusiones

Quisimos finalizar estas 2 horas de trabajo preguntando qué fue aquello que más gustó, dónde vieron mayores dificultades y si hubo algo que no se entendió. Tanto desde bitubi comunicación como desde Filmatu nos quedamos gratamente sorprendidos de la capacidad de trabajo de todas las personas con las que llevamos a cabo esta dinámica y destacamos que lo que más escuchamos fue lo útil que les había resultado para poder aterrizar sus ideas, para concentrar sus mensajes y para dirigirlos a un grupo de clientes concreto. Además, valoraron de forma muy positiva que el trabajo hubiera partido de una reflexión individual para enriquecerlo después con un trabajo en grupo. ¡Cuánto nos alegramos de haber escuchado eso!

Para bitubi comunicación también fue una jornada de aprendizaje; una jornada en la que, por fin, materializamos varias horas de trabajo conjunto con Filmatu (era la primera vez que trabajábamos mano a mano con Álvaro); una jornada, al fin y al cabo, que nos produjo gran satisfacción porque no es fácil dinamizar a un grupo tan grande de personas.

¡Un aplauso para este primer BBF Communication Day!

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